18 de octubre de 2006

Guinnesslandia: primeras impresiones

Después de un par de semanas de no parar, parece que por fin tengo algo de tiempo para empezar a dedicarle algunos minutos a este blog. Ya era hora.

En realidad, este no debería ser un blog dedicado a la vida irlandesa o de Dublín, sino a otras chorradas en general, pero, no obstante, creo que no está de más empezar con una pequeña descripción de las cosas que he visto.

La verdad es que Dublín no es una ciudad monumental. Lo siento mucho por los que habéis comprado el billete de 13 euros de Aer Lingus para ver Londres B, pero no os vais a encontrar nada del otro mundo. Otra cosa es que cojáis el coche o el tren y os plantéis en otras zonas de los alrededores u os recorráis la isla.

Eso sí, de vida nocturna parece que anda sobrada.

El sábado pasado salí a tomarme unas pintas con una amiga, su novio italiano y compañía y, a las 10 y pico de la noche -hora en la que aquí no se estilan ni las tapas ni estar de tiendas- el centro de la ciudad estaba lleno de gente. A la vuelta, a eso de la una y pico de la mañana, seguía habiendo gente, aunque no soy capaz de decir si muchos o pocos, ya que llevaba un par de pintas encima y no puedo asegurar si contaba bien o veía doble.

Sobre el transporte y la movilidad, dos cosas que destacar. Una buena y otra mala. La buena: la facilidad y la frecuencia con que se usa la bicicleta en toda la ciudad. Hay que reconocer que no es la locura ciclista de Copenhague, pero uno se puede mover más o menos a gusto. La mala: la pésima red de transporte público que hay en la ciudad. El metro brilla por su ausencia, los autobuses no son demasiado fiables, el cercanías no llega a todos los sitios y, por si fuera poco, el tranvía que pasa por mi barrio te deja en una parte del centro que está a unos 2 kilómetros de la estación de tren y la calle principal de la ciudad.

El tiempo, de momento, no es malo. Se vive siempre con la amenaza de que te puede caer un aguacero encima en cualquier momento, pero aún no hace demasiado frío. Eso sí, la mayor parte de los días son demasiado oscuros.

Hay buena cultura de cerveza, aunque la única cerveza local que destaca es la ultraconocida negra Guinness. De las rubias, en los supermercados y en los bares se ven algunas de las clásicas de toda europa: Heineken, Carlsberg, Amstel, Stella Artois...

El ambiente de pubs en la ciudad es impresionante. La ciudad está llena de ellos, decorados siempre con un toque muy local. Moqueta, madera, parroquianos clásicos. El ambiente de cada uno de ellos depende de sus clientes. Hay algunos más abiertos y otros más típicos, pero he tenido la oportunidad de meterme en algún pub de parroquianos locales con tipos gordos sentados en taburetes tapizados con lo que queda de la moqueta que no quitan el ojo del canal de las carreras de caballos en el que no se está mal, pero donde uno se da cuenta de que se ha metido en un ambiente que no es el suyo.

Por lo demás, la cerveza en el supermercado se vende principalmente en latas de medio litro, aunque también algo menos en botellas de tercio, y es carííííííísima (como todo en este país). Cada lata por encima del euro y medio. Las pintas en los pubs están alrededor de los 4 euros. Depende del sitio.

Por cierto, también la sidra se bebe embotellada y enlatada como si fuera una cerveza. Tiene buena aceptación... y buen sabor!

Sobre el fútbol, aún no me he metido en la dinámica de la liga irlandesa (algún día lo haré, lo prometo), pero me he dedicado más a investigar un deporte local que llaman el fútbol gaélico, que es algo así como el paraíso de los tuercebotas. Algo así como una mezcla de ruby con fútbol , con una pelota redonda que se juega con la mano, donde se puntua cuando marcas un gol al portero, pero también cuando lanzas la pelota por encima del larguero.

Para un primer día ya está bien, pero os adelanto otros detalles interesantes: esto es muy caro, también hay burbuja inmobiliaria y no hay IKEA (prometo post sobre el fenómeno IKEA más adelante).

1 comments:

Anónimo dijo...

Pochoman enhorabuena.

Voy a ser un fiel lector de su Blog

Mislata