24 de junio de 2007

Nuevo comparador de precios en el Mundo

Escribo para ver si podéis echarme una mano con una nueva web que estoy sacando. Se trata de un comparador de precios en ciudades de todo el Mundo. La idea es que la gente pueda consultar los datos de las ciudades donde vaya a viajar o a trabajar y que, a la vez, quien quiera pueda meter los precios de su ciudad para que los vea el resto de la gente.

Acabamos de empezar y aún no tenemos muchos datos, así que me gustaría pediros el favor de que -si tenéis un par de minutos- me echéis una mano introduciendo los datos de la ciudad donde estais viviendo o trabajando en la página. He preparado un formulario especial, así que se hace de manera muy fácil y rápida. No hace falta que sepais los precios con exactitud, sino que basta con algún dato aproximado, y si no sabeis alguno de los precios que os pide, no hace falta que los pongais.

La página está desde ayer en la dirección www.costedelavida.com y, si queréis introducir los datos directamente, podéis ir a esta página: www.costedelavida.com/introducir.php. Aún no hay muchos datos introducidos, pero esperamos que con el tiempo la gente se vaya animando.

Si tenéis un blog o una página web, podéis también promocionarlo poniendo la dirección en el apartado de comentarios. Y si sabéis de gente que nos pueda echar una mano, sería fantástico que pudieseis pasarles esta información. Cualquier aportación es bienvenida.

18 de febrero de 2007

¿Pone Internet en peligro a los acentos?

Por mi trabajo, escribo muy habitualmente campañas publicitarias para el formato de AdWords de Google. Tenemos determinadas herramientas internas que nos permiten conocer el número de búsquedas que se han hecho incluyendo una determinada palabra. Una de mis mayores sorpresas al utilizarlas ha sido comprobar que, en la búsqueda de palabras acentuadas, son más las veces que se escriben sin acento que las que se lo incluyen. Y no sólo en palabras cuyos acentos pueden ser motivo fácil de confusión, sino también en aquellas donde son sobradamente conocidos y admitidos, lo que me lleva a pensar que su ausencia es perfectamente asumida y conocida.

Uno de los culpables de esta situación es el propio buscador Google, que durante muchos años no ha distinguido las búsquedas con acentos y sin acentos. Aún hoy, los resultados son prácticamente idénticos. Con lo cual, mucha gente se ahorra la pulsación de una tecla a la hora de buscar. Una cuestión de máxima comodidad o de estar en un teclado no español (aunque no es excusa para un número tan elevado).

Puedo entender la ausencia de acentos en los mensajes del móvil, con caracteres limitados y dificultad para escribir el signo. Pero no entiendo por qué se evita tan frecuentemente en las búsquedas en Internet, cuando no hay límite de caracteres y el acento sólo nos obliga a una pulsación más. Apenas unas décimas de segundo.

Lamento no poder poner aquí pruebas de búsqueda, ya que las herramientas de que dispongo son confidenciales dentro de mi empresa. Eso sí, si tenéis curiosidad por conocer los términos y cadenas de búsqueda, podéis utilizar la herramienta de palabras clave de Overture - Yahoo. Desgraciadamente, no incluye los acentos en la versión española.

Visto esto, me pregunto cuál es el futuro de los acentos. Cada vez somos más los que no los ponemos bien o, incluso, los que los evitan cuando pueden. Siempre han sido considerados faltas de ortografía "veniales". En los documentos y escritos, siguen utilizándose, pero vemos que cuando en otros ámbitos -como en Google- se pueden utilizar sin problemas, se van reduciendo.

Personalmente creo que los acentos no están en peligro, pero me llama la atención la reticencias de la gente a usarlos fuera de los ámbitos de la escritura formal. Los acentos españoles, al fin y al cabo y a diferencia de los de otras lenguas, no indican una pronunciación diferente de una determinada letra (no considero la tilde de la ñ un acento) y estamos cada vez más inmersos en la cultura de lo práctico. ¿Acabarán siendo relegados?

10 de febrero de 2007

Nuevas formas de ver la historia

No soy un fanático de la historia, pero, de vez en cuando, determinados momentos concretos del pasado reciente vienen a mi cabeza, me tocan la válvula de la curiosidad y requieren alimento y una cierta investigación. No puedo negar que es un vicio que, aunque antes pudiera tenerse, ha sido alimentado por Internet y que, muy probablemente comparto con más de uno y más de cien.

Cuando, antes del invento de la red de redes, uno tenía curiosidad por saber qué había pasado en cierto momento de la historia reciente, uno tenía que encomendarse a la buena memoria de los que lo vivieron y a evitar el sesgo del juicio personal y la distancia temporal. En el mejor de los casos, para investigadores o aquellos muy metidos en el papel de historiador casual, quedaba la hemeroteca, un lugar donde había que rebuscar entre volúmenes de periódicos viejos o, incluso, en microfilms. El desperdicio de tiempo y dinero era enorme, así como la comodidad para llevarse consigo la información.

Internet nos ha dado esa posibilidad. De lo que se ha ido publicando en la red, siempre ha quedado algún residuo. Sea un periódico con un servidor que lo guarda todo y lo pone a disposición del usuario, sea por alguna otra página que ha recopilado los artículos y los ha citado, plagiado o copiado. Creedme, dentro de algunos años, los blogs serán una fantástica fuente de información periodística y, lo que es más importante, acompañadas con un importante contenido de opinión.

Esta reflexión nos lleva también a otra más importante, que es el cambio de perspectiva que tendrán los acontecimientos. Los medios de comunicación llevan y seguirán llevando por mucho tiempo la voz cantante y la iniciativa, pero, al mismo tiempo, Internet y la blogosfera multiplicarán el número de enfoques que se tienen de una misma noticia. En la realidad, los medios se impondrán a la blogosfera salvo en casos muy específicos y justificados. Pero a largo plazo, a medida que se vaya perdiendo en el tiempo el apoyo del nombre de quien lo publica, los textos de los medios y los blogs quedarán al antojo del buscador de turno que, en muchos casos, y por el funcionamiento de los buscadores tal y como hoy los conocemos, dependerá en muchas ocasiones de con qué términos se realice la búsqueda.

Antes de meterme en el asunto que realmente quiero que sea central en este post, tres peligros de esta evolución de la información:

El primero, el exceso de la misma. El hecho de que se lleguen juntar tal cantidad de informaciones en el futuro que las verdaderamente relevantes queden invisibles entre la masa.

El segundo, la desaparición de la misma. Blogs que quedan borrados del servidor con la inactividad o noticias del pasado que deben dejar sitio a las del presente desapareciendo de los servidores. El espacio es un recurso limitado y, aunque barato, tampoco es gratis. Internet aún no tiene vocación de contenidos permanentes, aunque la tendencia es ir hacia documentos de larga duración. La tecnología será nuestro gran aliado en este ámbito. El espacio para almacenar información debe ser cada vez mayor y más barato, con lo que ayudará a la permanencia.

El tercero, que los intereses económnicos o sociales consigan crear tecnología que nos obligue a ver con prioridad unos tipos de información sobre otros. Esta frase, que es ya la base de la técnica conocida como SEO (Search Engine Optimization) para conseguir que unas páginas aparezcan más arriba en los buscadores, puede ser enormemente peligrosa si algún día alguien consigue hacerse con la tecnología que imponga determinados contenidos sobre otros en las búsquedas. Hoy se puede evitar añadiendo nuevos parámetros (palabras) a los términos de búsqueda, pero qué pasará en el futuro si alguien descubre alguna técnica para hacer prevalecer ciertos contenidos. Es verdad que no se le pueden poner puertas al campo de Internet, pero si alguien crea un sendero, será muchos los que lo sigan para no pasar por la maleza.

Esto viene a cuento de una nueva forma de acceder a la historia en Internet a través de YouTube o servicios semejantes. Pequeños clips de imágenes que dan una visión de los hechos totalmente diferente de la del papel, sobre todo en lo que a contexto se refiere. Imágenes en muchos casos seleccionadas por personas individuales sin intereses económicos en ellas. Imágenes que, en muchos casos, quedarían perdidas en los archivos de las televisiones de origen accesibles sólo a investigadores.

Si os fijáis en la antigua entrada de este blog sobre Turkmenistán, veréis como la BBC está empezando a añadir clips de sus noticias a YouTube. Es una fantástica manera de adquirir un prestigio y, sobre todo, mantenerlo en el tiempo, saber que la BBC hizo de aquella historia una cobertura extensa y de calidad y digna de permanecer en el tiempo. Sé lo que más de uno pensará. Que así como la BBC lo hace, también lo puede hacer cualquier cadena sensacionalista. Pero llegará posiblemente un momento en el que busquemos, además de ciertas palabras, una fuente concreta. Además, muchas de las trivialidades del sensacionalismo desaparecen del imaginario al final del informativo de turno. Los grandes hechos, permanecen.

Pero tenemos un problema. Ahora se está subiendo información constantemente a YouTube, ¿pero qué hay de todos los archivos de emisiones pasadas? Se están empezando a recuperar algunos gracias al trabajo de personas anónimas, pero curiosamente, la mayor parte de imágenes de archivo que aparecen en YouTube están extraidas de retrospectivas realizadas por programas actuales o del canal de los 50 años de TVE. Hay muy pocos clips originales. Se habla de temas de copyright y lo puedo aceptar, pero, aun así, son imágenes que darán en el futuro un beneficio casi nulo y que, en cambio, son casi imposibles de acceder.

La semana pasada tenía el día morboso y quise investigar las dos tragedias futbolísticas que ocurrieron en la Inglaterra de la segunda mitad de los años 80: Un país asolado por el hooliganismo, asumiendo las consecuencias de Heysel y futbolísticamente aislado del resto de Europa. La primera, de 1985, el incendio de la tribuna en el estadio de Bradford con 56 muertos. La segunda, el tapón de entrada en una semifinal de copa en el estadio de Hillsborough de Sheffield.

De ambas hay imágenes tremendamente relevantes. De la primera, la transmisión de televisión aunque, curiosamente, en cuestión de una semana han desaparecido por temas de copyright varios archivos mucho más representativos. De la segunda, una selección de cómo se informó sobre la misma en los medios ingleses.





No dejemos que los documentos con valor histórico se pierdan. Animemos a quien tiene grabaciones de valor a que haga una breve selección y de imágenes y las coloque para que todos podamos verlas y concienciemos a las televisiones de que este tipo de programas deberían ser de dominio público, de modo que sean ellas las que las pongan a disposición de todos.

He visto a Urkel

No tiene nada que ver con la temática habitual de este blog, así que dejaré arrinconado este post entre otros, pero hace falta decirlo.

Supongo que os acordáis todos del patético Steve Urkel de la serie Cosas de Casa que tuvo muy buena aceptación en España allá por la década de los 90.

Si alguien no se acuerda, que eche un vistazo a este video:



Había oido de él que había caido en la droga o hasta que lo había atropellado un camión. Le daba por muerto y, de repente, le veo en la película Dreamgirls haciendo un papel secundario. Un par de minutos apenas, pero fácilmente reconocible.

Luego, en YouTube, le he visto dando una conferencia en la Universidad de Florida y todo:

3 de febrero de 2007

Pueblos FAGOcitándose

Conocía la historia de Fago bastante por encima, pero he de decir que, morboso de mí, era un tema que me atrajo notablemente desde el primer momento. Sabía por algún reportaje anterior y por un programa de Línea 900 en La 2 que en los pueblos del Pirineo estaban teniendo enfrentamientos notables a causa del empadronamiento, pero el asesinato de un alcalde, o de cualquier otro ciudadano, ya son palabras mayores.

Esta mañana, perezoso de mí, estaba leyendo en la cama los últimos capítulos del culebrón de Fago y he reparado en la complejidad de la historia y, al mismo tiempo, en el escalofrío de saber que en cientos de pueblos de España se llevan gestado durante siglos rencillas semejantes.

Escribe hoy Carlos Porta en El Mundo Digital que cree que el principal rival del alcalde no pudo haber cometido el asesinato. Demasiado fácil. A los cinco minutos, la actualidad le quita la razón y aparece la noticia de su confesión. Crimen arreglado, problema aún latente.

Una de las pocas expresiones de periodismo real que tenemos en nuestra prensa (¿qué enorme paradoja, no?) aparece en los suplementos centrales de las ediciones dominicales. Tanto El País Domingo como Crónica de El Mundo ofrecen auténticas piezas de la realidad, con tono generalmente reflexivo y mesurado, de las que se aprende más sobre la sociedad en la que vivimos que en todas las páginas del resto de la semana con un género, el del Gran Reportaje (excepcional la desaparecida revista portuguesa Grande Reportagem), que vive momentos difíciles. Sin duda, lo mejor de la semana periodística.

Esto viene a cuento de que el reportaje de Carlos Porta en Crónica es tan brillante como demoledor y debería ser la primera lectura obligada de quien quiera entender esta historia. Aquí va el enlace:

En las tinieblas de Fago

Dos tipos son la punta del iceberg de todo el pueblo. Por las descripciones que se hacen en el artículo, ninguno de los dos parece a priori mala persona, pero el enfrentamiento acaba siendo letal.

«Ese hombre», en referencia a Miguel Grima «me hizo ganadero y hostelero. Primero porque hace años me quiso cerrar las naves en las que tengo las vacas y, pa joderle, compré muchas más vacas. Y me hizo hostelero porque él hizo una casa rural y yo me dije, pues ahora haré yo otra, mejor y más barata. Sólo pa joderle y fastidiarle», remata sin abandonar su ironía gráfica.

Son declaraciones de Santiago Mainar al redactor.

Pero no nos engañemos, el otro tipo tampoco era un santo. Es lógico y hasta aceptable pleitear en cuestiones aisladas, pero cuando alguien tiene pleitos en los tribunales en tantas ocasiones y tan repetidos, es simplemente, tener ganas de pelear y no ser una persona especialmente dialogante. El pasaje del secretario del ayuntamiento de Ansó es simplemente delirante.

Fago no tiene término municipal. Es uno de los pocos municipios de España (probablemente el único de Aragón) que no posee ni un metro de tierra más allá de su casco urbano. «De puente a puente» dicen aquí. Porque a la entrada del pueblo hay un puente y, 200 metros más abajo, cuando el pueblo se acaba, hay que volver a cruzar el río Majones. Y ahí se acaba Fago. Sin embargo, comparte mancomunidad forestal con Ansó, que tiene 26.000 Hectáreas de bosques, 50 kilómetros de frontera con Francia y se enorgullece de ser uno de los pueblos más nobles de Aragón. Aquí, dicen, nació la corona de Aragón. Los ansotanos comparten de todo con Fago y, a nivel institucional, incluso comparten secretario. Un funcionario que se está volviendo esquizofrénico porque en los últimos años de mandato de Grima ha tenido que iniciar, como secretario de Fago, pleitos contra el ayuntamiento de Ansó y, por tanto, ha tenido que responder él mismo. Cuatro días a la semana trabaja para Ansó y un día, los miércoles, para Fago. Se envía requerimientos a sí mismo. No es feliz.


Sorprende también la brutal adaptación del sistema de concejo abierto a estos pueblos. Más que fomentar la democracia, crea dos bandos enfrentados que no dejan de luchar en ningún momento. Si intereses económicos o territoriales se enfrentan directamente, la confrontación es absolutamente inevitable y el pueblo queda absolutamente partido en dos fracciones que se odian a muerte con miembros, más que partidarios.

Tenemos una idea social de la España Profunda. Una idea de pobreza, campo, incultura, polvo, calor, rabia y hasta tradición local. Muchas veces la ubicamos en el Sur y nunca podemos pensar que en pleno Pirineo aragonés -con valles verdes, frío y nieve, paisajes naturales que invitan a la calma más que a la confrontación y personas con puestos influyentes, cultura y poder económico- también podemos encontrarla con sus mismos vicios, tentaciones y consecuencia.

Pero la España Profunda no es social, sino racial. Es algo con lo que siempre hemos convivido, que hizo a nuestros antepasados soldados auténticamente temerarios, que convierte incidentes de tráfico en peleas abiertas, que nos hace hablar muy alto y que, en último extremo, también nos lleva a odiarnos y a matarnos unos a los otros. Esa confrontación nos ha hecho raciales, nos ha llevado a las mayores heroicidades y al mayor estoicismo, nos ha dado la fuerza que no tiene mucha gente, pero al precio de no poder usarla más que contra otros y no para los otros. La rabia de saberlo y la voluntad de destruir esta situación es, entre otras cosas, lo que hace que este párrafo no esté escrito con la cabeza o, ni siquiera, con el corazón, sino simple y llanamente con los cojones.

El 26 de agosto de 1990, los Izquierdo se liaban a tiros contra los Cabanillas en Puerto Hurraco.

Por mucho que no queramos, algo me dice que lo único que aleja los crímenes en el secarral de Badajoz y el Pirineo oscense son 16 años y casi 1.000 kilómetros.

¿Cuál será el próximo pueblo donde veamos esto? ¿Cómo podremos pararlo?

¿Tiene alguien aquel video de las hermanas Izquierdo entrevistadas en el tren en el que iban Madrid para hablar con Felipe González? Que lo suba al YouTube, por favor. Sería una ilustración perfecta para este artículo

31 de enero de 2007

The Last King of Scotland

Una tarde cualquiera entre semana de alguien con televisión por cable en Guinnesslandia: la colada en la lavadora, la semifinal de la Copa Escocesa en un canal (St Johnston e Hibernians están en la prórroga), la semifinal de la Copa de la Liga inglesa (Arsenal y Tottenham también en la prórroga) en otro y esperando que acabe el partido para que pongan en diferido el Barcelona-Zaragoza de Copa.

Lo normal en esta parte del mundo. ¿Qué mejor que darle al blog para hacer tiempo antes de sacar la colada?

Dejo lo de las pajas en la literatura autobiográfica de maduritos para otro día y entro directamente en cine.

Lo primero, oí que Corbacho estuvo muy bien en la gala de los Goya y que este año no hubo autorreivindicación de lo buenos que somos los cineastas y las subvenciones que nos merecemos y no nos llegan. Ya era hora de algo nuevo. Lo otro no sólo cansaba, sino que era contraproducente.

Como me gustan las películas de boxeo, fui a ver Rocky Balboa. Una saga que cada vez se supera haciendo peores películas. En esta ni siquiera han cuidado las imágenes del combate o lo han convertido, directamente, en una transmisión de televisión. El product-placement del casino on-line que aparece en el combate es cualquier cosa menos disimulado. De todos modos, todo queda eclipsado por la estupefacción de ver a un Stallone que parece un sharpei (o como se escriba) de las arrugas que se gasta. El final, no obstante, tiene cierto toque de despedida digna. Lo mejor que he visto últimamente en películas de boxeo, para mi gusto, ha sido Cinderella Man. Mejor que Million Dollar Baby y sus dilemas morales.

Pero dejemos los entremeses y vayamos al plato principal. The Last King of Scotland, una película muy recomendable que vi hace algunas semanas sobre la prácticamente olvidada dictadura de Idi Amín en Uganda. La verdad es que del tal Amín sólo conocía su fama de sanguinario de los crucigramas y alguna leyenda urbana que hablaba de sus carreras de natación y su pasado como boxeador.

Un tipo populista, simpaticón, con pasado vinculado al ejército británico, pero que es un auténtico sanguinario y un irresponsable. Un Chávez, pero en asesino. Hay una escena fantástica en este sentido: Amín pregunta a su médico por qué no le advirtió de un error de su política. El médico le dice que sí se lo advirtió, pero Amín responde: "Sí, pero no me persuadiste".

Y, del otro lado, un médico caradura escocés aficionado a las mujeres casadas que disfruta la buena vida hasta que se da cuenta de dónde se ha metido.

Una historia desconocida, en un país desconocido, en un ambiente que sorprenderá a muchos y que termina con el público agarrado al asiento.

Pero, sin duda, lo mejor de todo, lo que más me llamó la atención, es la interpretación de Forest Whitaker. Es tan chocante que al volver a casa busqué vídeos del verdadero Amín en YouTube y quedé aún más asombrado por el parecido y la manera de meterse en el personaje.

Id a ver la película. Os impresionará tanto la historia como el personaje.

Yo os dejo aquí el trailer y el vídeo del Amín original. No dudéis en volver a buscarlo una vez que hayáis visto la película y comparad. Os quedará aún más marcada.



27 de enero de 2007

Un poco de lucidez

Uno de mis escritores favoritos es Antonio Muñoz Molina. Me gustó en "El jinete polaco", me encantó en "Invierno en Lisboa" y disfruté con una novela corta titulada "Nada del otro mundo". "El viento de la Luna" me llamó menos la atención, pero es una novela muy en su estilo.

Me parece una literatura sin estridencias, sin necesidad de escandalizar para encontrar el virtuosismo, sin tener que basar historias en aventuras sexuales imposibles o ambientes sórdidos o inusuales, sino que refleja con la mayor precisión, calidad y calidez historias reflejadas en un mundo real como el que cualquiera de nosotros ve en su vida cotidiana.

Lo que tiene aún más mérito, ya que enfrentarse a la realidad es mucho más difícil que tomarse todas las licencias literarias y sociales que hagan falta para crear un éxito de ventas y coloquios.

Le admiro profundamente.

Y más aún cuando mi amigo Jorge me pasa dos de sus últimos artículos en El País (para que no digáis que todo en este blog sale de El Mundo) y veo una solidez mental, una lógica, un sentido común y una capacidad para llevar la contraria a la locura en la que estamos sumidos con la sencillez de la realidad que se echan de menos en muchos otros ambientes.

El primero, "Estado de Delirio" trata sobre la falta de humildad y la locura de los políticos y grandes sectores de la sociedad española. Humildad que cada vez se valora menos y que veremos en este país de nuevos ricos cómo dejará a mucha gente con el culo al aire cuando las cosas vayan mal dadas.

Estado de delirio

La política española resulta tan difícil de explicar al extranjero porque está toda entera contaminada de delirios, algunos de ellos tan difundidos, tan arraigados, que casi todo el mundo ya los confunde con la realidad. El delirio ha sustituido a la racionalidad o al sentido común en casi todos los discursos políticos, y los personajes públicos atrapados en él lo difunden entre la ciudadanía y se alimentan a su vez de los delirios verbales y escritos de unos medios informativos que en vez de informar alientan una incesante palabrería opinativa. La actualidad no trata de las cosas que ocurren, sino de las palabras que dicen los políticos, de los cuales no se conoce apenas otra cosa que sus exabruptos verbales. En ningún país que yo conozca los titulares están tan hechos casi exclusivamente de declaraciones entrecomilladas. El que llega de fuera se ve asaltado, nada más subir al taxi en el aeropuerto, por un zumbido perpetuo de opinadores que someten a escrutinio las declaraciones y contradeclaraciones previamente enunciadas por los charlistas de la política. Da la sensación de haber entrado en un bar de barra pringosa en el que el humo de la palabrería fuera más denso que el del tabaco, y en el que un número considerable de afirmaciones tajantes parece dictado por la ofuscación de una copa matinal de coñac.

El delirio contamina todos los saberes y con frecuencia termina por sustituirlos del todo. Hay una geografía delirante, que se manifiesta, por ejemplo, en los textos escolares y en los mapas de las noticias sobre el tiempo, y en virtud de la cual cada comunidad autónoma es una isla rodeada de un gran espacio en blanco y sin nombre o se dilata para abarcar territorios soñados. Casi cualquier delirio es un delirio de grandeza. El País Vasco abarca en los mapas Navarra y una parte de Francia: Cataluña se extiende hacia el norte y a lo largo del Levante y por las islas del Mediterráneo, en un ejercicio de megalomanía geográfica que se parece bastante al de los reinos que don Quijote imaginaba que conquistaría con su bravura de caballero andante. Galicia se agranda por las anchuras atlánticas de la lusofonía y por los confines de niebla de los reinos celtas. Y no quiero pensar qué ocurrirá cuando los cerebros políticos de mi tierra natal descubran por azar algún libro en el que se muestre que hubo una época en la que el territorio de Al-Andalus cubrió casi entera la península Ibérica y una parte del norte de África.

La geografía fantástica se corresponde con el delirio lingüístico: en esos mundos virtuales el español es un idioma molesto y residual que sólo hablan guardias civiles, emigrantes y criadas, y que por lo tanto no merece más de dos horas de enseñanza semanal en las escuelas, aparte de comentarios despectivos sobre su rusticidad y su patético provincianismo. Al fin y al cabo sólo se habla en tres continentes. Cuando no hay modo de prescindir de este idioma al parecer extranjero que sin embargo es el único de verdad común de toda la ciudadanía, se le desfigura en lo posible con una ortografía delirante, que debe de ser un enigma para la inmensa mayoría de los cientos de millones de hablantes que lo tienen como propio. Y cuando los jerarcas de tales patrias viajan por el mundo se convencen a sí mismos en su delirio de que hablan inglés, para no rebajarse a la indignidad de hablar español: pero con raras excepciones hablan inglés tan mal y con un acento español tan inconfundible que sólo los entienden los españoles diseminados entre el público, que constituyen, por otra parte, la mayoría de éste. Los dignatarios -da igual el partido o el territorio al que pertenezcan- cultivan un delirio grandioso de política internacional, y viajan por el mundo con séquitos más propios de sátrapas que de gobernantes democráticos, con jefes de prensa y de protocolo, con asesores, con periodistas, con fotógrafo de corte y cámaras de televisión, incluso con pensadores áulicos, en algún caso muy selecto. Se alojan en los mejores hoteles y gastan el dinero público con una magnanimidad de jeques petrolíferos. Viajan con el pasaporte de un país cuya existencia niegan y utilizan los servicios diplomáticos y consulares de un Estado al que no se consideran vinculados por ninguna obligación de lealtad, y aseguran que el motivo de tales viajes es la promoción internacional de sus respectivas patrias, provincias, principados, o reinos: obtienen, es verdad, una gran cobertura mediática, si bien no en los periódicos del país que han visitado, sino en los de la comunidad o comarca de origen, en la que todo el mundo parece aceptar sin sospecha el delirio de los resultados provechosos del viaje, así como la cuantiosa inversión necesaria para que sus excelencias celebren en Nueva York o en Melbourne una mariscada suculenta de la que habrían disfrutado lo mismo sin marcharse tan lejos, o hagan unas declaraciones a la televisión autonómica o al diario local a seis mil kilómetros de distancia.

El delirio afecta lo mismo al pasado que al presente, por no hablar del porvenir. Jovenzuelos malcriados que disfrutan de uno de los niveles de vida más altos del mundo se adornan de un corte de pelo carcelario y de un pañuelo palestino y se imaginan que participan en una intifada o en un motín kurdo o irlandés quemando los cajeros automáticos de sus opulentas instituciones

bancarias y los autobuses de un servicio municipal de transportes lujosamente subvencionado, sin correr más peligro que el de un siempre desagradable enfriamiento después de la carrera delante de los paternales policías. En la escuela les han enseñado geografía fantástica y una historia mitológica inspirada en folletines truculentos del siglo XIX. Los tebeos de Astérix y las columnas de astrología de las revistas del corazón son más rigurosos que la mayor parte de sus libros de texto, pero tienen efectos menos tóxicos sobre las conciencias.

El delirio no sólo determina las historias que se cuentan en la escuela. Una editorial de prestigio le encarga a un escritor un libro sobre la caída de Barcelona al final de la guerra. Al escritor no le cuesta confirmar lo que sabe o sabía todo el mundo: que las tropas de Franco fueron recibidas en Barcelona por una muchedumbre entusiasta -ya observó Napoleón que en cualquier gran ciudad hay siempre cien mil personas dispuestas a vitorear a quien sea- y que en el ejército vencedor y entre la nueva clase dirigente había un número considerable de catalanes. Al escritor le dicen que el libro no puede publicarse, sin embargo: no porque cuente mentiras, sino porque las verdades que cuenta no se ajustan al delirio oficial sobre el pasado, según el cual la Guerra Civil española fue una guerra de España contra Cataluña, y ningún catalán fue cómplice de los zafios invasores, igual que ningún vasco llevó la boina roja de los requetés en el ejército de Franco.

El delirio niega la realidad pero puede tener efectos devastadores sobre ella. En España no queda nadie o casi nadie que simpatice de verdad con el fascismo o con el comunismo, y sin embargo se oye con frecuencia creciente que al adversario se le califica de facha o de rojo, con una insensatez verbal que hiela la sangre, y que revela una voluntad de ruptura de la concordia civil copiada de lo peor de los años treinta. Cuando a uno lo pueden llamar rojo por creer que el atentado del 11 de marzo lo cometieron terroristas islámicos o fascista por no eludir siempre la palabra "España" o defender la Constitución de 1978 está claro que el debate político ha caído en un extremo irreparable de delirio.

Por culpa del delirio de José María Aznar nos vimos involucrados en una guerra de Irak que ya era en sí misma otro delirio y en la que no contábamos militarmente para nada, pero que enconó el clima político del país y nos hizo más vulnerables a la amenaza del terrorismo integrista. Poseído por un delirio en el que ya vería a sí mismo coronado por los laureles de la Paz, esa bella palabra, el actual presidente no consideró oportuno prestar atención a los muchos indicios que venían avisando de que su negociación con los pistoleros y con los socios y beneficiarios de éstos no iba por buen camino. Tratar con gánsteres puede ser a veces tristemente necesario, pero conlleva el peligro de que los gánsteres tomen por blandura la benevolencia cautelosa del interlocutor y al menor contratiempo vuelquen la mesa de póquer y se líen a tiros. Que los servicios secretos no hubieran advertido lo que se aproximaba no tiene mucho de extraño, ya que tales servicios, casi en cualquier parte del mundo, se caracterizan por no enterarse de nada, contra lo que sugiere una extendida superstición literaria y cinematográfica: lo asombroso es que nadie en el entorno presidencial leyera los periódicos. La insolencia creciente de las hordas vándalas del norte, las cartas de chantaje y amenaza, los robos de pistolas y de explosivos, el descaro con que los terroristas presos amenazaban de muerte a los magistrados que los juzgaban (ante el apocado retraimiento, por cierto, de los policías encargados de reducirlos, quizás temerosos de provocarles una luxación si les ponían las esposas desconsideradamente): es increíble la cantidad de cosas que uno puede no ver cuando se empeña en cerrar los ojos.

También es llamativa la complacencia con que tantas personas de izquierda han resuelto en los últimos años abolir toda actitud que no sea de inquebrantable adhesión al Gobierno. He leído textos conmovidos sobre la felicidad de estar "al lado de mi presidente", y escuché hace poco en la radio a un entusiasta que llevaba su fervor hasta un extremo de marcialidad, asegurando que él, en estas circunstancias, se ponía "detrás de nuestro capitán, en primer tiempo de saludo", tal vez no el tipo de incondicionalidad más adecuado para el primer ministro de una democracia. Quizás uno, como va cumpliendo años -enfermedad política que denunciaba hace poco en estas mismas páginas Suso de Toro, a quien cabe suponer venturosamente libre de ella- conserva el recuerdo de otra época en la que las personas de izquierdas podíamos ser muy críticas y hasta en ocasiones hostiles hacia otro gobierno socialista, o por lo menos no incondicionales hasta la genuflexión, hasta las lágrimas. No digo que no haya motivos para oponerse a una deplorable Oposición, avinagrada y sombría, que no parece capaz de desprenderse de su propio delirio de conspiraciones, y en la que todo el talento de sus dirigentes da la impresión de estar puesto al servicio, sin duda generoso, de favorecer a sus adversarios. Lo que me sorprende es este nuevo concepto de la rebeldía y de disidencia, que consiste en rebelarse contra los que no están en el poder y en disentir de casi todo salvo de las doctrinas y las directrices oficiales. El delirio perfecto, sin duda: disfrutar de todas las ventajas de lo establecido imaginando confortablemente que uno vuelve a vivir en una rejuvenecedora rebeldía, inconformista y a la vez enchufado, obsequioso con el que manda y sin remordimientos de conciencia, gritando las viejas y queridas consignas, como si el tiempo no hubiera pasado, en la zona VIP de las manifestaciones, enaltecido a estas alturas de la edad por una cápsula de Viagra ideológica.

--------------

Y, el segundo, una carta al director que es una auténtica lección para aquellos catalanes que viven más mirando a Madrid que a Barcelona que, a tenor de lo que conozco, son unos cuantos.

Madrid, ciudad del extranjero
Antonio Muñoz Molina - Nueva York, Estados Unidos -
18/08/2005

Acaba cansando la permanente denostación de Madrid -modelo y centro del paletismo y el cutrerío hispano- como forma de celebrar las virtudes de otras ciudades españolas, en las cuales priman al parecer la modernidad, el cosmopolitismo, la apertura generosa a lo forastero y a lo nuevo. En EL PAÍS de ayer, 17 de agosto, la arquitecta Benedetta Tagliabue, entrevistada por Jesús Ruiz Mantilla y Miguel Mora, asegura que le darán más fácilmente un encargo en Londres que en Madrid, y añade: "Ésta es la verdadera impresión de los catalanes en Madrid: que es otra ciudad más del extranjero". En esta ciudad más del extranjero la concejal de las Artes del Ayuntamiento, Alicia Moreno Espert, es catalana, igual que el director del teatro municipal más importante, Mario Gas; el director de la Orquesta Nacional es Josep Pons; la Biblioteca Nacional está dirigida por Rosa Regás; y uno de los montajes estrella del año en el Teatro Real ha sido una Flauta Mágica a cargo de La Fura del Baus. Durante varios años Josep María Flotats ha llenado un teatro, y lo mismo les sucede habitualmente a los grupos teatrales catalanes que vienen a Madrid, donde reciben siempre una bienvenida fervorosa. Podría citar a algunos cocineros con nombre y oficio plenamente catalanes, y hasta a algún directivo de este periódico con los que tengo un trato frecuente en Madrid, y que no me dan la impresión de sentirse muy en el extranjero.
Teniendo mi casa en esta ciudad desde hace muchos años estoy acostumbrado a no pensar en el origen de la gente, pero no puedo dejar de preguntarme por las posibilidades de que una persona de Madrid sea concejal de cultura en Barcelona.

---------

Leí esta semana "Las cenizas de Ángela" y precisamente tenía pensado hablar en un post futuro de reflexiones sobre los comentarios a las pajas adolescentes que leí tanto en este libro como en "El viento de la Luna". Que había prometido incorrección política, pero hasta ahora brilla por su ausencia. Pero, mira por donde, Muñoz Molina me ha aparecido por otro lado menos lúdico e infinitamente más trascendente y productivo. Eso sí, de lo de las pajas no os libraréis.

Por cierto, antes de que se me olvide, recomendación cinematográfica al canto. "The Last King of Scotland". Gran película de tema histórico-político sobre un dictador cuyo nombre he visto cientos de veces en los crucigramas como respuesta a la definición: "Asoló Uganda": Idi Amín.

Un tipo simpaticón y excéntrico como él solo, pero políticamente inepto y humanamente sectario. No puedo evitar acordarme de mi encuentro con Hugo Chávez en Oslo. No en la parte de sus crímenes, pero sí tiene un aire en su personalidad y su manera de entender la política y su relación con el pueblo con el personaje que borda Forest Whitaker.

Pero eso merece también un artículo aparte.

15 de enero de 2007

Obituario de un presidente atípico

Tengo que reconocerlo, porque no tiene nada de malo. Una de mis secciones favoritas en la web de El Mundo es la de los obituarios. Sirve para conocer personalidades de las que no habías oído hablar, para saber de otros a los que habías perdido de vista hace tiempo o, incluso, para saber más cosas de quien ya sabías unas cuantas. Lástima que sea un último fogonazo de sus vidas con duda utilidad.

Os recomiendo que le echéis un vistazo de vez en cuando. No debéis sentiros macabros ni morbosos por ello, ya que son artículos biográficos realizados en su mayoría con ánimo informativo (con excepciones como la del "antológico" obituario que le dedicaron a Eduardo Haro Tecglen).

En esta ocasión, el diario publica el perfil que EFE le hace al difunto presidente de Turkmenistán, Saparmurat Niyazov. No éramos muchos los que conocíamos la existencia, vida y milagros de tal personaje y los pocos que lo conocíamos era por la lectura de algunas de las excentricidades que impuso a sus ciudadanos. Fue un dictador atípico.

¿Sabía alguien que existía un país llamado Turkmenistán? ¿Teníamos alguna idea de las cosas que han pasado en él en estos últimos años? ¿Nos importa algo lo que haya pasado o vaya a pasar en él?

Todos los países son iguales en la atención informativa, pero algunos son más iguales que otros.

Os dejo con el obituario.


Saparmurat Niyazov, presidente vitalicio y ególatra de Turkmenistán


MOSCÚ.- El presidente de Turkmenistán, Saparmurat Niyazov, falleció el 21 de diciembre de un paro cardíaco, pasando a la historia como el primer jefe de Estado vitalicio del espacio pos-soviético y como creador de un régimen dictatorial marcado por un culto a la personalidad de visos surrealistas.

Niyázov nació el 19 de febrero de 1940 en Ashjabad, la capital del entonces Turkmenistán soviético, y 27 años más tarde se graduó como ingeniero energético en el Instituto Politécnico de Leningrado (actualmente San Petersburgo).

Su carrera política tomó contornos definidos en 1976, cuando obtuvo su diploma de la Escuela Superior del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.

El 1985 ya encabezaba el Gabinete de Ministros de Turkmenistán y ese mismo año se convertía en el jefe del Partido Comunista de la república centroasiática, de la que fue elegido presidente en 1990, en pleno proceso de desintegración de la URSS.

Se hacía llamar 'Turkmenbashí' o "padre de todos los turcomanos", acumuló todos los títulos y honores imaginables y escribió el Rujkhnamá (Libro del Alma), declarado "constitución moral" para todos los turcomanos y texto de estudio obligatorio.

Tras su aspecto bonachón y sonrisa fácil se ocultaba un político de implacable dureza, que durante su gestión acabó hasta con la más mínima muestra de disidencia en el país.

En 1999, Niyazov, primer ministro y líder del único partido político turcomano legal, fue declarado "presidente vitalicio" por el Parlamento, pero el "padre de todos los turcomanos" había anunciado su intención de convocar elecciones presidenciales en 2009.
Culto a la personalidad

El culto a su personalidad desborda los límites de lo imaginable: sus retratos y estatuas doradas se encuentran a cada paso en Turkmenistán, y entre los monumentos que se levantaron en vida destaca una escultura giratoria chapada en oro de cinco metros de altura que siempre está orientada hacia el sol.

Las decisiones de Niyazov abarcaban todos los aspectos de la vida de los ciudadanos de Turkmenistán.

Impuso a los extranjeros el pago de una tasa para desposar a mujeres del país y en abril de 2001 clausuró el teatro de la ópera y el ballet, las salas de conciertos y el circo de Ashjabad por considerar que esas actividades artísticas son "ajenas" al espíritu nacional turcomano.

Al año siguiente, cambió los nombres de los meses del año y de los días de la semana.

Enero pasó a llamarse 'Turkmenbashí', es decir, recibió de nombre el título que ostentaba Niyázov, y abril, 'Gurbansoltam edzhe', que es el nombre de la madre del desaparecido presidente, a quien también se le erigió un monumento en Ashjabad.

Por ironía del destino Niyazov murió un jueves, que según el calendario que él mismo impuso por decreto pasó a llamarse 'Sogap gün' o 'Día bendito'.

Niyazov prohibió maquillarse a los presentadores de los cuatro canales de televisión, todos ellos estatales, y ordenó a los dentistas del país que se abstuvieran de colocar coronas de oro a sus pacientes por "antiestéticas".

Tradicionalmente, las coronas de oro en Asia Central se han considerado un signo de bienestar y muchas personas se las colocaban en dientes sanos simplemente para ostentar.

A comienzos de este año, Niyazov ordenó una reforma del sistema los pensiones, que dejó sin jubilación a 107.000 pensionistas, decisión que afectó principalmente a campesinos y discapacitados y organizaciones derechos humanos rusos llegaron a calificar de "genocidio".

Por disposición de Niyazov, los habitantes de Turkmenistán no pagan por los servicios de agua potable, electricidad y gas, hidrocarburo éste último del que el país tiene un quinto del total de las reservas mundiales.

3 de enero de 2007

Una noticia que me ha gustado

No soy yo mucho de soluciones milagrosas, si bien es verdad que muchas veces tenemos delante de nuestra cara soluciones a muchos problemas cotidianos y no las vemos. Supongo que se quedará en menos de lo que ponen aquí, o incluso en nada -como muchas otras cosas parecidas-, pero por lo menos anima tener esa esperanza.

Hoy os dejo con este artículo que he sacado de El Mundo y que os reproduzco a continuación. Encontraréis el original en la siguiente dirección:

http://elmundomotor.elmundo.es/elmundomotor/2006/12/29/tecnica/1167391547.html


El biodiésel de los pobres... para los ricos

La jatrofa, un arbusto con el que se experimenta en la India y en Madagascar, puede convertirse en una fuente inagotable de combustible para los motores de gasóleo.

FERNANDO I. LIZUNDIA


MADRID.-«El uso de los aceites vegetales puede resultar insignificante hoy en día, pero a medida que el tiempo avance, estos productos pueden resultar tan importantes como los derivados del petróleo que ahora tenemos».

La frase la pronunció Rudolph Diesel, inventor del motor que lleva su apellido, allá por 1912.

Tanto él como Henry Ford, que fundó la marca y el grupo que hoy llevan su nombre, apostaban por los combustibles vegetales como fuente ideal de energía para sus motores.

Hoy, casi un siglo más tarde, sus vaticinios parecen a punto de cumplirse, gracias, sobre todo, a una planta llegada de la India: la jatrofa. La denominada jatropha curcas en el ámbito científico, un arbusto capaz de producir ingentes cantidades de aceite, que se puede transformar en biodiésel mediante el simple procedimiento de calentarlo y añadirle metanol.

Pero esta planta presenta, además, un gran cantidad de ventajas. Por ejemplo, contrariamente a la soja y al maíz -las fuentes más comunes de biodiésel- no es apta para el consumo humano ni animal, debido a su elevado grado de toxicidad.

Regenerativa

Otra de sus grandes ventajas es que su fruto -con forma de nuez y con tres semillas en su interior- produce cuatro veces más aceite que el maíz y 10 veces más que la soja.

Por otra parte, el aceite resultante del prensado de la semilla de la jatrofa tiene un bajo contenido en azufre, lo que hace que sea utilizable por los motores diésel más recientes.

Además, tiene la capacidad de crecer en terrenos desérticos o baldíos -como los saturados por los pesticidas- y de regenerar el suelo, ya que genera una capa de manto fértil.

En concreto, produce 0,7 centímetros de sedimentos por año y hacen falta 10 centímetros para que la tierra sea cultivable.

Un verdadero milagro, ya que por medios naturales haría falta un milenio para obtener lo que la jatrofa puede lograr en poco más de 14 años.

Debido a su dureza, capacidad regenerativa y resistencia a la falta de agua, podría ser una planta ideal para los países subdesarrollados y, especialmente, para los del área subsahariana, cuya población está emigrando en masa ante la falta de perspectivas de vida dignas.

La India ya se ha volcado en el problema y cultiva la planta en una extensión de 1.000 hectáreas en el estado de Andra Pradesh, en el sudeste del país.

En marzo de 2008 la superficie cultivada ascenderá a 8.000 hectáreas, lo que permitirá producir 16 millones de litros a finales de ese año, aunque el objetivo final es llegar a una producción anual de 90 millones.

Los planes del Gobierno indio contemplan la extensión del cultivo de esta planta a un total de 400.000 hectáreas -repartidas en 22 de los 28 estados indios-, lo que garantizaría una producción de unos 756.800 millones de litros de aceite.

Además, ya se trabaja en una variante genéticamente modificada de la jatrofa, que podría estar lista hacia 2012, y cuyas semillas contendrían más del 40% de aceite, que es la tasa actual.

Mercedes-Benz es una de las marcas pionerasen el trabajo con esta planta. De hecho, el fabricante alemán lleva a cabo pruebas con la jatrofa tanto en la India como en Madagascar.

Los ingenieros de la marca de la estrella han calculado que si este tipo de combustibles supliese el 20% del consumo de combustibles fósiles en Europa, se dejarían de lanzar a la atmósfera 200 millones de toneladas de CO2 cada año.

Junto a esto, se conseguiría reducir al 50% las emisiones de partículas, algunas de las cuales son cancerígenas.

El Grupo Volkswagen es otro de los actores involucrados en la promoción de los biocombustibles. Ambos conglomerados disponen de una amplia gama de motores diésel en catálogo.

27 de diciembre de 2006

Un fantástico vídeo musical

He desatendido el blog en las últimas semanas. Compromisos obligados y Navidades varias me han llevado a ello. No prometo volver a ser muy constante escribiendo, pero sí que me gustaría seguir escribiendo post de vez en cuando.

Estoy otra vez en Guinnesslandia después de una frenética semana en España. La oficina está vacía y en la televisión tengo la liga inglesa, que no para por Navidades (ahora tengo de fondo un Charlton-Fulham), además de la ración diaria de Los Simpsons, South Park y alguna cosa más. Sigo buceando por los mundos del You Tube y cada vez me quedo más maravillado de lo que encuentro. No me preguntéis por qué, pero ayer me dediqué a buscar episodios de sadismos contra furbies y me encontré con dos gilipollas que le prendían fuego al pobre bicho y otro experimento científico que consistia en meter a un furby en un microondas.

Nada más volver a este país me encuentro con una compañera de trabajo indignada porque, según ella, no ha habido servicio de trenes los días 25 y 26. Es decir, que ningún tren ha funcionado en Irlanda durante esos dos días. Soy un poco escéptico respecto a esa información, pero me lo puedo creer y no me sorprende nada. Guinnesslandia es un lugar que económicamente ha crecido mucho, pero en el que los servicios y prestaciones no han crecido al mismo ritmo que sus habitantes.

Ejemplos:

Me cuentan que las escenas en el diminuto aeropuerto de la capital durante los dos días previos al fin de semana de Navidad fueron dantescas (yo salí un día antes y la aglomeración era ya notable).

La banda ancha es patética. Se ofrecen paquetes con poca velocidad, a precio de oro y, muchos de ellos, con límite de Gbs descargados. Yo tengo, por ejemplo, una conexión de 512 Kbs (aunque, curiosamente, con la misma velocidad de subida que de bajada). El único punto positivo, la existencia de operadores wireless.

El transporte público, pésimo. Sin metro, con dos líneas de tranvía que no están conectadas, con autobuses que pasan poco y mal.

La basura la recogen sólo una vez a la semana.

En fin, que dinero hay para arreglarlo. Lo que falta ahora es tiempo para ejecutar las obras y las mejoras. El proyecto del metro ya está sobre la mesa, por ejemplo. Y en el aeropuerto se ven obras.

Bueno, después de esta introducción, a lo que realmente iba:

YouTube es una joya para encontrar videoclips y pequeños fragmentos de programas. Es impresionante ver el esfuerzo que voluntariamente han hecho miles de personas en recopilar imágenes de la televisión y subirlas a Internet sin percibir nada a cambio. Gracias a ellos, tenemos una excepcional videoteca al alcance de todos desde nuestra casa.

Más adelante haré post específicos de mis descubrimientos en YouTube, pero hoy, como muestra, os quiero enseñar la siguiente maravilla de video musical que no deja de sorprenderme cada vez que lo veo.

Se trata del "Imitation of Life" de REM. Un vídeo de varios minutos compuesto únicamente por fragmentos de una escena que dura apenas 10 ó 15 segundos. Vedlo mil veces e intentad imaginaros el total de la escena. Apreciad esta joya, vedlo varias veces y dadme vuestra opinión.



Por cierto, la semana pasada se murió el dictador que regía los destinos de Turkmenistán. Un tipo desconocido, que sólo salía en la prensa cuando cometía sus excentricidades, que -por cierto- han sido lo más napoleónico que he oído en mucho tiempo. A ver si dentro de unos días os puedo poner algo interesante sobre él.

7 de diciembre de 2006

¿Qué fue de Tamara y su troupe?

Tengo una visita en casa que me ha mostrado un vídeo que no sé si da más risa, vergüenza ajena o pena.

Leonardo Dantés cantando una canción que se llama "El miembro viril"



Esto me hace reflexionar: ¿Qué ha sido de Tamara y toda su troupe que hace tiempo pululaban por platós y revistas del corazón y nos entretenía a todos con unos culebrones surrealistas?

Pasó a mejor vida. Una moda que acabó y de la que sólo nos ha quedado una tipa que ha cambiado de nombre y ya no vende su vida, sino sus desgracias.

Eso sí, si nos paramos a pensar en qué ha ido a parar la televisión del corazón ahora, casi podemos pensar que era mejor lo de Tamara. Es verdad que era una historia de gente con pocas luces y menos argumentos, pero por lo menos era una televisión amarilla que incluso podríamos definir como inocente, con unos personajes que estaban completamente alejados de la vida real y que reaccionaban con buen humor y gracia cuando se enfrentaban con las cámaras.

Antes nos quejábamos tanto de la calidad de aquella telebasura. Hoy quizá deberíamos volver la vista atrás y pensar en aquellos pobres diablos de probable buen corazón que nos divertían con sus intrigas absolutamente alejadas de la realidad. Si exceptuamos, claro, el vergonzoso Hotel Glam.

Hoy, en cambio, nos inundan con historias de cama, culebrones corrupto-amorosos y cotilleos sobre perfectos desconocidos que han ido a la televisión a sacar su historia más amarga. Toreros, aristócratas, actores caídos en desgracia...

Me quedo con Tamara y su troupe.

Pero lo realmente preocupante no es que hayamos llegado al punto en el que estamos ahora. Lo peor de todo es que, en la época de la troupe de Tamara pensábamos que era imposible caer más bajo. Hoy volvemos a pensarlo... Pero la experiencia anterior nos debe enseñar que igual aún, aunque lo creamos, no hemos tocado fondo. ¿Qué será lo próximo?

27 de noviembre de 2006

El Pocero

Echadle un vistazo a esto:

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/11/26/espana/1164518022.html

Hay ciertas dudas razonables de que este tío pueda haber utilizado artimañas ilegales para enriquecerse. Eso ya lo determinarán los tribunales.

Pero, con tantos constructores mafiosos como hay en España... ¿Por qué sólo se le trata a él con tanta dureza?

  • El magnate que comenzó su carrera cerrando los ojos, aguantando la respiración y desatascando a pulso las alcantarillas de Madrid ni siquiera reparó en el texto que acompaña a la instantánea de su nueva adquisición en el libreto promocional. Está en inglés y Paco 'El Pocero', como se le conoce en el sector inmobiliario que le ha transformado en una de las 10 mayores fortunas de España, sabe con cierta dificultad leer en castellano pero nada de la lengua de Shakespeare.
  • Con la dificultad de un párvulo esboza el garabato que le sirve de firma y con el que ha materializado la posibilidad de adquirir un Global Express XRS.
  • El Gil y Gil de Seseña podrá llegar a desplazar hasta una veintena de familiares a 51.000 pies de altura y a una velocidad máxima de 950 kilómetros por hora mientras les abronca, suplantando la figura del comandante, para intentar que permanezcan el mayor tiempo posible sentados
  • Podrá incluso emular a Julio Iglesias y dotar a su Global Express de una bodega de vinos donde conservar los Vega Sicilia con los que agasaja a sus visitas o instalar una cocina en toda regla en la que preparar su aperitivo favorito, tostadas de pan bimbo con caviar.
  • Pero para Francisco Hernando las pesquisas del Ministerio Público no son una prioridad. 'El Pocero' emplea ahora todas sus fuerzas en poner remedio al problema que verdaderamente le inquieta: el pavor que invade a varios de sus familiares cuando toca volar.

No sé por qué, pero tengo la impresión de que a muchos de sus vecinos de aeropuerto y amarre les pica mucho tener a un paria como éste a la misma altura.

¿Por qué no se escriben cosas de estas sobre Florentino Pérez, los Entrecanales, las Koplowitz o los Sanahuja, entre otras ilustres familias inmobiliarias?

O será que le han elegido de chivo expiatorio para todos los desmanes de los constructores... A éste es fácil vapulearle en el plano personal y, encima, los artículos quedan graciosos y con morbo.

¿Qué opináis?

25 de noviembre de 2006

Cuando el líder imita a sus seguidores

Aer Lingus empezará a cobrar en enero por cada bulto facturado en sus aviones. Igual que ya hace Ryanair. Una política desagradable para el consumidor y, posiblemente, poco acertada en términos de estrategia empresarial.

En las escuelas de Marketing hay un caso muy claro de estudio de una situación parecida. Coca Cola relanzó su producto y cambió su cola tradicional por una nueva para intentar atajar una subida de Pepsi. La nueva bebida tuvo una aceptación pésima y la decisión de marketing de la compañía provocó innumerables protestas y pérdida de clientes. Al final, la dirección tuvo que rectificar y relanzar el producto original con el nombre de Coca Cola Classic (que es la que ahora seguimos bebiendo todos).

La moraleja de esta historia es que, si eres el líder en tu campo, no intentes imitar a tus perseguidores. Si quieres atajar una subida o una pérdida de cuota de mercado, busca otras soluciones: lanza una campaña de publicidad nueva, prueba alguna promoción, quizá un nuevo patrocinio o lo que sea, pero nunca sigas los mismos métodos del que te sigue.

Con Aer Lingus está pasando lo mismo: se está lanzando a replicar con retraso las políticas de Ryanair. Eso quiere decir dos cosas: o están repitiendo el error de Coca-Cola, o han aceptado que ya no son los primeros de la clase y tienen que jugar a seguir al líder.

¿Por qué se elige en estos momentos Aer Lingus en lugar de Ryanair para los destinos a los que vuelan ambas compañías? La comodidad, en vuelos tan cortos, no tiene mucha diferencia. Ya no hay comida a bordo. El servicio se sacrifica por el precio. Uno de los pocos elementos de valor añadido que podía dar la compañía -junto con utilizar aeropuertos principales, cosa en la que Ryanair sigue avanzando- era un mejor servicio de equipajes y ahora se niega a darlo. Total, que Aer Lingus quiere competir en precio con Ryanair, pero aún así sus precios y sus ofertas siguen estando por encima de los del competidor de bajo coste.

Una compañía tradicional puede competir con el bajo coste bajando los precios hasta niveles viables, pero no puede competir exclusivamente con el precio. Debe ofrecer ventajas que el bajo coste no ofrezca: los horarios razonables de los vuelos, los aeropuertos de destino principales, la comodidad de los aviones, la flexibilidad en el equipaje o un servicio de Business que marque diferencias.

Si Aer Lingus quiere competir con Ryanair en precios, tiene la batalla perdida. Entre otras cosas, porque tiene -como todas las antiguas compañías de bandera- una estructura anquilosada en los tiempos en los que no era un negocio, sino una empresa de imagen nacional. No tiene la mentalidad ni la estructura para expandir su negocio a líneas que no tengan como origen o destino su país de origen y tiene unos empleados que mantienen unos privilegios excesivos para cualquier otra empresa privada. Pasaos si queréis por la web www.aviaciondigital.com y leed los comentarios que empleados de las compañías tradicionales colocan en artículos sobre compañías de bajo coste.

Es un sector que no se ha acabado nunca de adaptar al nuevo marco regulatorio. Nadie podría imaginarse que Air France operara en líneas internas de España o Iberia un Düsseldorf-Estocolmo. Y nadie se lo sigue imaginando. Entre otras cosas, porque siempre se ha tomado como referencia de cada compañía un gran hub y no ha habido voluntad de establecer bases operativas en diferentes países como han hecho EasyJet o Ryanair.

Las alianzas de líneas aéreas han servido para fomentar la cooperación internacional, pero las estructuras de cada compañía siguen estando enquilosadas para trabajar en el nuevo mercado.

Un mercado parecido, con antiguas compañías estatales privatizadas y operando en un mercado libre, como es el de las telecomunicaciones, ha respondido de modo mucho más dinámico. Hoy no nos extraña ver a France Telecom operando en España o a Vodafone en España. Pero nos extrañaría un Madrid-Barcelona operado directamente por Lufthansa.

Y ahora han llegado unas compañías con un modelo diferente, que no han tenido problemas en instalar bases y operar vuelos en diferentes países, sin sedes concretas y que han descubierto nichos de mercado amplísimos en un mercado que era tremendamente rígido y carente de imaginación.

Ryanair ha conquistado un nicho -no tengo suficiente información sobre la seguridad de sus aviones o su supuestos abusos laborales con su personal- pero Aer Lingus debe aprovechar otras cosas que tiene a su favor en lugar de rebajar sus prestaciones: posee una imagen de aerolínea nacional, de más comodidas y seguridad que el bajo coste y un mayor nivel de servicio a un precio, que sin ser excesivamente barato, es aún competitivo respecto al bajo coste.

El catering fue siempre un lujo prescindible en vuelos cortos, pero el equipaje es una necesidad. Aer Lingus tenía una maravillosa oportunidad de diferenciarse de Ryanair ofreciendo este servicio incluido en sus billetes, pero ha decidido equipararse con el bajo coste en todo... menos en sus precios menos competitivos.

Me da más bien que Aer Lingus ha asumido ya su papel de segundo en el mercado que no que intente imitar a un competidor inferior. Por cierto, para quien no lo sepa, hace un par de meses Ryanair presentó una oferta de compra por ella.

Mirad qué bonito anuncio he encontrado en el You Tube:

19 de noviembre de 2006

¿Que hablen de uno aunque sea mal?

Hoy he ido a ver Borat.

Hacía un tiempo infernal, pero tenía ganas de verla. Y más aún después de que el sábado mi hermano y yo nos coláramos en la sala donde la estaba poniendo para hacer tiempo antes de entrar a ver Casino Royale, y nos encontráramos escenas auténticamente hilarantes.

Es, posiblemente, una de las películas más surrealistas y delirantes que he visto en los últimos años. En muchas escenas sentí auténtica vergüenza ajena y en otras muchas me reí brutalmente. La escena del rodeo, la de la pelea en el hotel o la de la cena sureña son absolutamente antológicas. Sí, es cierto, es un humor absolutamente chusco, de mal gusto y escatológico, un humor de los instintos más bajos del cuerpo. Pero como no pretendo ser ni sofisticado, ni intelectual, ni políticamente correcto, diré que ese humor de alcantarilla me ha hecho reir. Y punto. A quien no le guste, que no lo compre y se siga riendo con guiones hechos por pijos alternativos de gafas de montura de pasta y camisetas de presidiario que viven en el ático que papá les ha comprado en La Latina.

En fin, que este no pretende ser un post de cine, pero sí tomarlo como punto de partida para otras cosas, así que sigamos con el tema que nos ocupa.

Para quien no lo sepa, la película va de un reportero de la televisión de Kazajstán que viaja a Estados Unidos a hacer un reportaje para dar a conocer la cultura de su país. El personaje pretende ser gracioso gracias a una tremenda ridiculización de su supuesto país de procedencia: casas deprimentes, coches conducidos por niños y tirados por caballos, una hermana prostituta, una mujer horrible, un desprecio horrible a gitanos, judíos y mujeres y un comportamiento ridículo. La idea de la película es llevar a Borat, que así se llama el angelito, a Estados Unidos, y aprovechar al máximo el choque cultural para crear situaciones inverosímiles.

Juzgar por vosotros mismos:



El tema es: la imagen que se da de Kazajstán es horrible: un país tercermundista, antisemita, rural, atrasado... Total, una auténtica humillación para un país como Kazajstán, que supongo que querrá ir por el mundo como todos: en plan dinámico, moderno e innovador.




Por cierto, consejo valiosísimo: ID A VERLA EN VERSIÓN ORIGINAL.

Recuerdo que tuve un profesor de comunicación que comentaba que lo importante era que se hablara de uno y no pasar desapercibido, incluso aunque fuera para mal. No sé qué pensarán los kazajos después de la película.

Porque es cierto que la imagen es desoladora, pero gracias a la película millones de personas en todo el mundo van a conocer la existencia de un país llamado Kazajstán. Y no sólo eso, sino que gracias a la película sabrán que su alfabeto es el cirílico, cómo es su bandera, cuál es si situación geográfica e... ¡incluso que es el primer exportador de potasio!

Así que, ¿qué supone Borat para Kazajstán? ¿Es una humillación mundial para este enorme país asiático o es una fantástica oportunidad para que millones de personas conozcan su existencia?

Uno de los fundamentos y de los objetivos de la comunicación de crisis es tener la posibilidad de dar la vuelta a la tortilla y saber convertir una situación originalmente negativa en una oportunidad para dar a conocer la parte positiva de la parte afectada.

Borat da un golpe tremendo a la imagen mundial de Kazajstán entre la población de a pie (evidentemente, la percepción del mundo económico o político no va a cambiar porque salga un tipo diciendo burradas sobre el país), pero ha dado a conocer a millones de personas en todo el mundo que hay un país en Asia Central que se llama Kazajstán, ha abierto su curiosidad y les hará receptivos a cualquier información adicional que les llegue de ese país.

Así que la humillación y la ridiculización que Borat hace de Kazajstán puede haberse convertido en la mejor oportunidad que este país haya tenido para lanzar una promoción para darse a conocer en todo el Mundo.

Aún así, hay gente que sigue pensando que este tipo daña irremediablemente la imagen de Kazajstán en el Mundo. ¿Qué opináis?



Por si os sirve de ayuda, en España tenemos el ejemplo de Lepe (¡una ciudad ridiculizada eternamente, pero conocida en toda España!), o el caso del fantástico personaje de la serie inglesa Fawlty Towers, Manuel, un camarero histriónico, pero entrañable, que iba paseando por un pequeño hotelito de la costa británica que él era "frrrrrrrrrom Barcelona".

Fuera del tema de la semana, puedo adelantaros que el sábado me pusieron el cable y ya puedo ver los partidos de la liga española en casa.

De lo que más me asombró entre las cosas que esta jornada semana es cómo está la afición del Sevilla y cómo ponían los pelos de punta al oír cantar a todo el estadio el himno del centenario. Por cierto, magnífica la explotación comunicativa que hizo este club del centenario. Tuvo la suerte de que los resultados deportivos le respaldaron, pero el logotipo y el himno del centenario han sido un éxito tremendo y parece que han venido para quedarse. ¿Quién se acuerda del centenario del Barça? Y del centenario del Madrid parece que sólo sobrevive, a muy duras penas, aquel himno de Nacho Cano que canta Plácido Domingo.

Este equipo es un caso de estudio. Hace menos de diez años estaba en segunda división y el presidente tuvo que poner de su bolsillo dinero para comprar balones para el filial y ahora es todo un ejemplo a seguir deportiva y económicamente. Igual otro día le dedico algunas líneas.

13 de noviembre de 2006

Dos apuntes curiosos de deportes

Estoy teniendo en estos momentos mi primer contacto con un deporte local que llaman hurling o algo así. Básicamente, es una especie de hockey que se juega en un campo de fútbol gaélico, con las mismas porterías, donde la bola se coge con la mano y se le pegan unos pelotazos considerables con una estaca que tiene pinta de hacer mucho daño. Aún no he visto a nadie romperse el craneo, pero promete...

Por otra parte, esta tarde he llegado pronto a casa y me he puesto el informativo de la tarde de la televisión pública y me he encontrado con el obituario de un caballo de carreras introducido (sin coña) por una entradilla así: Hoy ha muerto pacíficamente, a los 26 años de edad el caballo X... los que le conocieron decían que murió tal y como vivió: haciéndolo a su manera. Y, a partir de ahí, cuatro minutos de vídeo recordatorio, incluidos bucólicos planos del finado corcel correteando alegremente por un prado en sus años de semental.

Descanse en paz el pobre animal que, dicho sea de paso, debió ser uno de los grandes en vida. Yo me vuelvo a ver el hurling.

9 de noviembre de 2006

Sacarle rentabilidad al cine

Hoy quería hablaros de una curiosa medida de marketing de unos cines de Guinnesslandia que me ha llamado la atención y no sólo me ha sorprendido favorablemente, sino que la disfruto en mis propias carnes.

Antes que nada, tengo que decir que estoy harto de oír que las industrias del cine y la música se están muriendo, que Internet está matando la creación, que si los cines cierran... pero que nadie hace nada original por aprovechar la nueva situación. Al menos hasta que llegué aquí.

Unos de los principales multicines de Guinnesslandia ha lanzado una tarjeta por la que se puede ir al cine todas las veces que se quiera, cualquier día de la semana por 17,5 euros al mes, suscribiéndote un mínimo de un año. Es decir, una tarifa plana para el cine.

La gente acostumbrada a no ver más allá de las narices del negocio clásico pensará que las pérdidas para esta cadena de cines pueden ser importantes. Se puede pensar que una persona irá al cine muchas veces y que, si quisiera ir todos los días, pagará poco más de medio euro por sesión. Una ruina.

El usuario, encantado. Tiene la libertad de ir al cine todos los días que quiera con lo que, vaya o no, se sentirá satisfecho de tener esta posibilidad. Y, económicamente, acaba resultando una forma de diversión relativamente barata y con una mejor calidad y ambiente de ocio que bajar películar por Internet o la televisión.

De todos modos, pensemos un poco más en lo que supone para el cliente. No soy cinéfilo, pero en Sagreslandia me aficioné a ir al cine un par de veces al mes. A 5 euros cada una, son unos 120 euros. Al precio de Irlanda, unos 200, aunque posiblemente no fuera tanto como antes. Al sacarme el abono me comprometo a pagar 210 euros al año y, lo más importante de todo, que -a diferencia de en Sagreslandia- todo mi presupuesto para cines va a parar a la misma sala. Es una herramienta de fidelización interesantísima. No muchos cines españoles pueden presumir de tener tantos clientes que se comprometen a dejarse esa cantidad en un año.

El abono ha convertido al cine, además, en una alternativa de ocio habitual para sus suscriptores y no en un ocio esporádico al que se acude sólo de vez en cuando y ha revitalizado las salas en las sesiones de los días laborables.

La reducción de ingresos que se supone que podría suponer este abono para el cine es mínima, si tenemos en cuenta que, salvo en contados fines de semana, las salas nunca se llenan. Es más, con más gente en las salas hay un mayor ambiente de cine y se evita la tétrica sensación de estar un cine semivacio. Eso por no hablar de los gastos en palomitas, refrescos y demás golosinas, que aumentan al haber más espectadores en las salas con más dinero fresco en el bolsillo al no haber tenido que pagar una entrada.

Como usuario, puedo decir que da un poco de pereza trasladarse hasta el centro a ver la película, pero que -si estoy con ánimos y ganas- prefiero ir al cine a ver una película que bajármela por Internet o ver la televisión en casa. En Mahoulandia era algo que sólo me planteaba muy de vez en cuando y como acto social por el coste que suponía, pero aquí voy yo solo en cualquier momento. Es como si me pusiera una película de video en casa. Y yo creo que no soy el único que piensa así.

Esto supone que el cine puede hacerle la competencia no sólo a la televisión, sino a las descargas en Internet. Si puedo ver una película por poco dinero, en una pantalla grande y en un buen ambiente, prefiero no pasarme horas pendiente de una descarga o con grabaciones de mala calidad. El Top Manta ni me lo planteo. Con la música es algo más difícil, ya que su descarga es más sencilla y rápida, pero supongo que habrá también estrategias de mercado que consigan este efecto.

Pero claro, es más fácil mantener las entradas de cine a 6 ó 7 euros, tener las salas medio vacías e ir por ahí gritando al mundo que el cine se está muriendo, que Internet lo está matando y que hacen falta más ayudas y protección para las salas.

Ahí tenéis una buena medida... Innovación, fidelización, aprovechamiento de "capacidad productiva" sobrante, incremento notable de recursos procedentes de actividades indirectamente relacionadas con la actividad principal...

Si no queréis inventar nada, que sois muy libres de hacerlo, por lo menos molestaros en copiadla.

Para seguir con temas de Marketing, otro día hablaré de la nefasta política de Aer Lingus, que a partir de ahora quiere cobrar por cada bulto facturado, como está haciendo ya Ryanair.

5 de noviembre de 2006

Un domingo en Guinnesslandia

Sigo descubriendo la noche de Guinnesslandia. He visitado un par de sitios interesantes en estas semanas. Algún pub y algún sitio ya para más tarde, pero tampoco demasiado discotequero. El Zanzibar y el Pravda son sitios interesantes y también el Fitzsimons está bastante bien. Ayer estuve en el Pravda hasta una hora prudencial, tiempo más que de sobra para beberse unas cuantas Guinness (demasiadas, a todas luces).

Teniendo en cuenta esto, no es de extrañar que esta mañana me haya levantado a mediodía, casi a la misma hora en la que empezaba en la tele el previo del partido de la liga escocesa. Muchos se preguntarán... ¿A quién coño le interesa la liga escocesa? Y se quedarán extrañados cuando se les diga que el Celtic de Glasgow es, sin lugar a dudas, el equipo de fútbol favorito de Guinnesslandia con muchísima diferencia sobre el resto.

Hoy jugaba el Rangers contra el Dundee United. Me he quedado tentado de verlo, pero si algún día se puede disfrutar del ambiente comercial de Guinnesslandia y de mucha gente paseando por sus calles, es el domingo. Aquí las tiendas cierran diariamente a las seis de la tarde, salvo los jueves, que tienen horario extendido hasta las 9 de la noche. Por eso, el hecho de que los fines de semana la mayor parte de las tiendas abran hasta las 6 hace que la gran mayoría de las compras se dejen para esos días.

Así que, después de ciertas dudas, dejé el partido del Rangers para irme a los multicines del centro, donde tienen una tarifa plana de 17,5 euros al mes por todas las películas que quieras que es una maravilla, y de la que ya hablaré otro día.

Por cierto -como inciso- que los c******* de NTL me llamaron esta semana cuando ya me las prometía muy felices para ver el fútbol español en casa y me dijeron que tenían overbooking y que tenían que aplazar la instalación de los canales de deportes porque tenían overbooking. A ver si hay suerte y puedo ver el partido de Champions contra el Lyon en casa.

En fin, que me fui al centro y al cine y decidí la película por el singular método de meterme en la primera que empezara (tengo ganas de ver Borat, pero la quiero ver en compañía) y tuve suerte, porque me metí en una comedia británica muy entretenida, bien ambientada en los años 60, con puntos de humor muy negro y muy relacionada con el mundo del fútbol. El título es Sixty Six (supongo que en España la traducirán como Sesenta y Seis).

La historia va de un crío inglés un poco friki, que se siente ignorado y al que le llega una celebración judía que es como la primera comunión. El chaval ve ahí la oportunidad de ser por un día el centro de atención de todo el mundo y dedica meses a preparar la celebración hasta el más mínimo detalle.

Sin embargo, mientras está preparando la fiesta, se da cuenta de que la han puesto el mismo día que la final del mundial que se juega precisamente en Inglaterra. A partir de ahi, desea de todo corazón que Inglaterra no juegue la final del Mundial. Pero, además, todo se va complicando y hay una serie de desgracias familiares que hacen que todo salga mal y todos los planes se compliquen.

De todos modos, y aunque la película es agradable y se deje ver, una de las cosas que me han llamado la atención son las buenas imágenes que tiene de algunos partidos del Mundial del 66, una cita interesante, pero que acabó con un sabor de boca amargo para aquellos que pensaron que el arbitraje en la final influyó decisivamente a que un equipo como Inglaterra -junto con España, otro de los sobrevalorados en el fútbol europeo- se llevara el mundial.

Por cierto, que entre las imágenes que aparecen en la película hay una toma del tercer gol de Inglaterra en la final (el primero de la prórroga), donde se ve clarísimamente que el balón NO ENTRA en la portería.

Recomendada para los futboleros curiosos y los aficionados a un humor un poco macabro. Para los demás, es agradable y se deja ver, aunque no es una película maravillosa.

Os dejo con el trailer.

Por cierto, próximamente, otro post sobre películas ambientadas en el mundo del fútbol o en las que éste tenga un papel importante. Ahí os pediré vuestra colaboración.

22 de octubre de 2006

Impresiones del Madrid-Barça

He visto el partido en un típico bar irlandés de los muchos que abundan en esta ciudad. Este estaba a 100 metros de casa, así que no me ha dado mucha pereza, la verdad. Me hubiera gustado verlo en casa, pero parece que los tíos del cable te hacen un favor poníendote algo por lo que pagas a precio de oro, así que sigo sin noticias de cuando voy a tener Internet ni la liga española.

La verdad es que la situación en la que estoy ahora es de lo más curioso. Estoy sentado en el hall de entrada a mi edificio, porque este es el único sitio desde donde puedo gorronear una conexión Wireless y podemos decir que, gracias a este oficio de gorroneador, he conocido a gran parte de mis vecinos. La última de ellas, una chiquita serbia muy mona y muy simpática que no ha parecido comprender del todo por qué estoy sentado al lado de la puerta de entrada, pero que me ha dado información muy valiosa para mis próximas visitas sobre tres vecinitas -una alemana, una austriaca y la citada serbia- que, al parecer, viven en el piso de arriba de la casa.

Así que, después de escaparme de un norirlandés que parecía majete pero que tenía un acento imposible de entender y que pretendía hacerme creer que Beckham sigue siendo uno de los mejores jugadores de Europa, me dispuse a diseccionar el partido.

Saco varias conclusiones:

- El Barça sigue siendo un equipo interesante, pero como me temía después de ver el partido contra el Chelsea, no está al nivel del año pasado. Ronaldinho brilla por su ausencia y se echa mucho de menos a Eto'o.

- Contrariamente a lo que debería ser todo con Capello, el Madrid tiene graves problemas defensivos, pero ha funcionado bastante bien en ataque. Es imposible que se le den al Barça las oportunidades de rematar que ha tenido dentro del área y que sólo ha fallado por su inesperada falta de puntería.

- Van Nistelroy me gusta. Me recuerda en algo a Hugo Sánchez, Zamorano o Suker. Auténticos nueves y jugadores con mucha profesionalidad. De todos modos, confirmo mi impresión de que tiene más calidad técnica que los dos últimos. A Raúl no se le ve a su mejor nivel, pero ha mejorado en que, por lo menos, vuelve a aportar goles al equipo. Robinho tiene buenos detalles, pero creo que aún está por explotar. Me quedo con ganas de volver a ver a Cassano, que dio muy buena imagen en los primeros partidos. La verdad es que hoy no echado de menos a Ronaldo.

El resultado me parece engañoso. El Barcelona ha tenido oportunidades para llevarse, por lo menos, un gol. También es verdad que el Madrid ha lanzado dos balones al larguero y podría haber marcado algún gol más en la segunda parte, pero la falta de puntería del Barcelona es muy preocupante.

Me encanta Messi y hoy me ha vuelto a gustar. Me ha parecido el jugador con más cabeza y peligro del Barcelona. Pero si sigue desaprovechando oportunidades de resolver un partido él sólo y convertirse en decisivo, nunca podrá atravesar esa barrera que separa a los buenos jugadores de los grandes del fútbol.

Dos repescados en el Bernabéu: Helguera y Saviola. Los dos está claro que han visto mejores días, pero, si se ponen a tono, siempre pueden ser un útil fondo de banquillo. Parte de la culpa del desastre defensivo del Madrid en la primera parte se le puede echar a Helguera, pero no se entiende cómo Cannavaro puede dejar esos huecos y esos remates desde dentro del área.

En fin, una victoria justa y relativamente amplia (ojo a ese gol average, que puede ser definitivo más adelante). Me queda el sabor de boca de que este Barcelona no es el del año pasado y que el Madrid es una máquina que aún no funciona, pero de la que saltan algunos chispazos interesantes.



18 de octubre de 2006

Guinnesslandia: primeras impresiones

Después de un par de semanas de no parar, parece que por fin tengo algo de tiempo para empezar a dedicarle algunos minutos a este blog. Ya era hora.

En realidad, este no debería ser un blog dedicado a la vida irlandesa o de Dublín, sino a otras chorradas en general, pero, no obstante, creo que no está de más empezar con una pequeña descripción de las cosas que he visto.

La verdad es que Dublín no es una ciudad monumental. Lo siento mucho por los que habéis comprado el billete de 13 euros de Aer Lingus para ver Londres B, pero no os vais a encontrar nada del otro mundo. Otra cosa es que cojáis el coche o el tren y os plantéis en otras zonas de los alrededores u os recorráis la isla.

Eso sí, de vida nocturna parece que anda sobrada.

El sábado pasado salí a tomarme unas pintas con una amiga, su novio italiano y compañía y, a las 10 y pico de la noche -hora en la que aquí no se estilan ni las tapas ni estar de tiendas- el centro de la ciudad estaba lleno de gente. A la vuelta, a eso de la una y pico de la mañana, seguía habiendo gente, aunque no soy capaz de decir si muchos o pocos, ya que llevaba un par de pintas encima y no puedo asegurar si contaba bien o veía doble.

Sobre el transporte y la movilidad, dos cosas que destacar. Una buena y otra mala. La buena: la facilidad y la frecuencia con que se usa la bicicleta en toda la ciudad. Hay que reconocer que no es la locura ciclista de Copenhague, pero uno se puede mover más o menos a gusto. La mala: la pésima red de transporte público que hay en la ciudad. El metro brilla por su ausencia, los autobuses no son demasiado fiables, el cercanías no llega a todos los sitios y, por si fuera poco, el tranvía que pasa por mi barrio te deja en una parte del centro que está a unos 2 kilómetros de la estación de tren y la calle principal de la ciudad.

El tiempo, de momento, no es malo. Se vive siempre con la amenaza de que te puede caer un aguacero encima en cualquier momento, pero aún no hace demasiado frío. Eso sí, la mayor parte de los días son demasiado oscuros.

Hay buena cultura de cerveza, aunque la única cerveza local que destaca es la ultraconocida negra Guinness. De las rubias, en los supermercados y en los bares se ven algunas de las clásicas de toda europa: Heineken, Carlsberg, Amstel, Stella Artois...

El ambiente de pubs en la ciudad es impresionante. La ciudad está llena de ellos, decorados siempre con un toque muy local. Moqueta, madera, parroquianos clásicos. El ambiente de cada uno de ellos depende de sus clientes. Hay algunos más abiertos y otros más típicos, pero he tenido la oportunidad de meterme en algún pub de parroquianos locales con tipos gordos sentados en taburetes tapizados con lo que queda de la moqueta que no quitan el ojo del canal de las carreras de caballos en el que no se está mal, pero donde uno se da cuenta de que se ha metido en un ambiente que no es el suyo.

Por lo demás, la cerveza en el supermercado se vende principalmente en latas de medio litro, aunque también algo menos en botellas de tercio, y es carííííííísima (como todo en este país). Cada lata por encima del euro y medio. Las pintas en los pubs están alrededor de los 4 euros. Depende del sitio.

Por cierto, también la sidra se bebe embotellada y enlatada como si fuera una cerveza. Tiene buena aceptación... y buen sabor!

Sobre el fútbol, aún no me he metido en la dinámica de la liga irlandesa (algún día lo haré, lo prometo), pero me he dedicado más a investigar un deporte local que llaman el fútbol gaélico, que es algo así como el paraíso de los tuercebotas. Algo así como una mezcla de ruby con fútbol , con una pelota redonda que se juega con la mano, donde se puntua cuando marcas un gol al portero, pero también cuando lanzas la pelota por encima del larguero.

Para un primer día ya está bien, pero os adelanto otros detalles interesantes: esto es muy caro, también hay burbuja inmobiliaria y no hay IKEA (prometo post sobre el fenómeno IKEA más adelante).

11 de octubre de 2006

Sólo emigro a sitios con buena cerveza

Me gusta la cerveza, ¿qué pasa?

Siempre que he tenido que residir en el extranjero, he elegido paises con buena cerveza. Asi, si las cosas van mal, a uno le queda siempre la posibilidad de emborracharse.